Certamen 2020 Arte por Habichuelas: "Miradas desde la cara oculta del Arte"

La mirada desde la cara oculta del Arte es una mirada alternativa, puede que atípica. Explica aquí tu punto de vista con imágenes, vídeos o palabras. Busca también entre el resto de comentarios ideas afines a las tuyas (o diferentes) y coméntalas. Esta es una experiencia gratuita de Arte libre y colaborativa.

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Hay 15 participaciones

30-12-2019, 15:38 h. - ID. 99
ana pobo castañer
Todo depende de como se miran las cosas...y de la manera de pensar de cada uno


31-12-2019, 14:53 h. - ID. 100
k-ant NOARTISTA
Muchas gracias por participar Ana.
"Contenidos prefabricados, la pela manda":
Estoy de acuerdo contigo, pero sólo en parte. Estoy de acuerdo en que en el Arte hay diferentes miradas y formas de pensar, quizá tantas como personas existen. En los anteriores certámenes lo hemos comprobado en las diferentes definiciones de Arte y en los propósitos particulares que impulsan a cada artista a crear.
Pero existe un fac...tor más que interviene en el Arte: la comunicación. Sin ella la obra artística sólo existiría para el propio artista, para nadie más, en ese caso no existiría la comunicación. En mi caso todas las vías de comunicación que conozco (excepto ésta que me ha permitido llegar hasta ti) están intervenidas por los intereses de los medios. Esos medios filtran todos los contenidos de modo que sólo llegan a nosotros/as los mensajes que satisfacen los intereses de quienes dirigen esos medios, sobretodo son intereses económicos e ideológicos relacionados con fines políticos y financieros (económicos también).
Yo no soy el único que ha observado esa relación entre los medios y el mensaje, la famosa frase de Marshall McLuhan “El medio es el mensaje” sintetiza perfectamente esta idea.
Yo como artista, mejor dicho, como virus del Arte (tal y como me estoy empezando a considerar ahora) he llegado a la conclusión de que no importa lo que digamos, no importa nuestro discurso, ya que todo está dicho y puedes escoger cualquier opción de discurso que desees entre filósofos, poetas, cantantes, pensadores y artistas, todos al servicio de la pela, con esperanzadores y armoniosos discursos que amenizan las veladas de los empresarios y políticos de turno. Discursos que no dicen nada comprometido, ni compromete al que los escucha, o a quien los adquiere por un módico precio (o no tan módico), exhiben unas bonitas y estéticas ideas recortadas y pegadas de otros (los clásicos normalmente), que al estar descontextualizadas del momento para el que fueron creadas (para el que sí eran comprometidas), ahora no dicen nada importante, nada comprometido, pero como nos suenan tan bien esos discursos congelados y precocinados los consumimos con devoción, además porque no hay otra cosa para comer.
Como yo tengo claro todo esto me considero a mí mismo un virus del Arte, un error discordante entre toda esta maraña perfectamente orquestada por los propietarios de los medios que nos dicen lo que debe ser el Arte. De mi serie “Virus Artísticos”, que puedes encontrar en mi web www.k-ant.me y en mi libro “Obras del NOARTISTA k-ant” (todo gratis), he adjuntado mi obra “Pack Artist TOY” que ofrezco al mundo del Arte a cambio de una importante retribución económica, un muñeco artístico en el que se pueden seleccionar más de 200 discursos artísticos y otras opciones políticas a criterio del empresario o mecenas del Arte. Ellos ponen los medios y también eligen el discurso que más les complace, el “Artist Toy” amenizará sus veladas con simpáticos discursos vacíos de compromiso real y llenos de falsas reivindicaciones de las que los dueños de los medios nos salvarán como los auténticos héroes de masas que son.



1-1-2020, 10:32 h. - ID. 102
Mariano Luque Romero
El diálogo artista-espectador es la base del arte pero haciendo un poco de abogado del diablo se me ocurre que también están esas personas solitarias que hablan constantemente consigo mismas a veces se les llama locos, quizás exista un paralelismo en el arte. No podría estar más de acuerdo que hoy el medio es el mensaje y quizás también esa sea una forma de vaciar el diálogo artista-espectador de contenido. Quizás ac...abemos todos hablando solos.


1-1-2020, 11:1 h. - ID. 103
ana pobo castañer
Hoy en día todo es muy relativo....nada es lo que es....


1-1-2020, 19:4 h. - ID. 104
k-ant NOARTISTA
Hola Mariano, hay muchos conceptos interesantes en tu reflexión.
"Locura, artistas sin galería y escritores sin editorial":
La locura, relacionada con el Arte y la comunicación, es uno de esos temas que me parece interesante tratar aquí. Nadie quiere que le llamen loco ni tachen sus obras o ideas de locura, pero como descalificativo que es se utiliza profusamente en nuestra sociedad para describir a quien se apart...a de la norma, de lo convencional, de las cosas comúnmente aceptadas como ciertas y reales, cosas que (encima) van cambiando con el paso del tiempo y las modas. También depende de tu estatus, del poder que tengas y tus recursos económicos. Si eres un loco que quiere dominar el mundo, pero tienes grandes recursos económicos y poder, nadie te va a llamar loco, quizá visionario (tus adeptos) o megalómano (tus enemigos), pero siempre respetando tu imagen creada a base de inversiones y golpes de autoridad. Cuando no tienes recursos, ni una cuota de poder que repartir entre tus adeptos, pero sí algo que decir diferente de lo que todo el mundo espera que digas desde tu insignificancia (no te equivoques, sólo de la gente importante se espera escuchar cosas importantes, del resto de mortales sólo se espera que agachemos la cabeza y les riamos las gracias a los importantes) entonces tienes un problema, seguro te van a llamar loco por pretender ser quien no eres, o sea, decir cosas importantes siendo un don nadie (don nadie=loco).
No esperes que nadie te lo vaya a agradecer a menos que dispongas de cierta cuota de poder que repartir entre tus seguidores, sino lo tienes que te llamen loco es de las cosas más suaves que te van a llamar.
Yo, aunque he intentado timidamente comprar con mi escasa cuota de poder y recursos (amistades influyentes, mecenas, empresarios, etc..) mi lugar en el púlpito de los tipos geniales no lo he conseguido (o no me ha dado la gana de pagar el tributo) y por eso me tengo que quedar en el lado de los que no tienen poder para comprar su puesto entre la gente guay de este país, me tengo que quedar en el lado de los locos y de los que no tienen nada que decir (porque nadie nos va a escuchar).
La fórmula del éxito (y de las ideas y los tipos geniales) te la explico en mi libro “ERROR DE SISTEMA (Manual de NOARTISTA)”, como no quiero ofenderme demasiado a mí mismo llamándome loco me he comparado con un “error” dentro de un sistema (el sistema del éxito) en el que me considero una distorsión, más que nada porque tengo el loco propósito de intentar comunicar ideas en un sistema en el que las ideas están perfectamente repartidas y ocupadas, como explico en ese libro, si eres de las pocas personas que conozco que aceptan ideas de un loco (o un don nadie, que para el caso es lo mismo).
Hay más ideas que has apuntado y no quiero dejar pasar la ocasión de comentarlas. Has observado (acertadamente pienso yo) que si el medio se hace con el control del discurso del artista entonces este diálogo queda vacío a expensas de los intereses de los propietarios del medio. Intereses comerciales o ideológicos en algunos casos (no conozco ningún caso de nadie que defienda una ideología y que no tenga un interés concreto en que te la creas). Si consigues vender tus obras puede que alcances el éxito, pero no pidas a los medios que sustituyan el discurso que han utilizado para encumbrarte con tu discurso propio o diferente del que ellos han decidido para tu obra.
Yo opino que los discursos vendibles están todos decididos, son retóricos, no dicen nada comprometido ni te comprometen si los compras. Han sido cuidadosamente descontextualizados de cualquier reivindicación o compromiso que el artista haya tratado de incorporar a su obra (o escrito) mediante la descontextualización en espacios expositivos, exhibición en reportajes partidistas de la tele o catálogos y refritos actualizados al gusto de nuestro tiempo de clásicos de ayer y de hoy.
El catálogo de los discursos insulsos que tanto nos agradan es casi infinito, casi tanto como las formas verbales que saben utilizar los académicos para nombrar su propia excelencia dialéctica.
Yo no esperaría al futuro para contemplar a artistas y escritores hablando sólo consigo mismos, pues esa es la única posibilidad que nos ofrece esta comunicación que sólo existe para comunicar la nada a gigantescas masas de población ansiosas por descubrir nuevas formas de contemplar el vacío desafectado de cualquier compromiso.
Si tienes algo que comunicar estás perdido, a menos que aceptes bailar una estúpida danza de homenaje al vacío en honor a los dioses del verbo insulso, aunque también tienes alguna alternativa (pocas), quizá escribir en estos certámenes lo que piensas, aunque no te garantizo que nadie los lea, tampoco creo que podamos sacar un duro de aquí, a menos que algún avispado curador o comerciante de Arte descubra entre estas líneas material que convertir en dinero, eso tampoco nos garantiza que el discurso que se venda represente las ideas que aquí expresamos ni que seamos nosotros los que ganemos algún céntimo con su venta.
Ese discurso atípico, el de los locos, el de algunos artistas sin galería y el de los/as escritores cuyos textos no ha solicitado ninguna editorial, sí que tiene sentido para el propio artista, pero sólo cobra sentido para el público cuando alguien consigue convertir ese discurso en beneficio económico transformando eso que parecía un caos en la mente del artista en códigos de barras que puedan leer los lectores de tarjetas de los bancos, librerías, galerías y tiendas duty free del aeropuerto. Adjunto en este comentario mi obra titulada “Comerciante del caos” que representa esto mismo, aunque también dejo a la elección del galerista, que se anime a representarme, su significado a cambio de una suculenta comisión*.

*Dispongo también de más de 200 discursos, tan retóricos como vacíos, a elegir por los compradores de mis obras.



1-1-2020, 10:21 h. - ID. 101
Mariano Luque Romero
Sin título VIII-19. De la serie Paisajes vacíos. Temple sobre tabla. 2019.
Toda expresión artística es de un modo u otro un gesto político, un discurso que nos posiciona en nuestro entorno y le habla a los demás de nuestras inquietudes, pensamientos. Lo apolítico no existe en el arte tampoco.


3-1-2020, 19:39 h. - ID. 105
k-ant NOARTISTA
Muchas gracias por participar Mariano.
"Si tu baile no agrada a alguien importante lo tienes difícil para comunicar":
La política, como el resto de cosas creadas por el ser humano, tiene una función concreta e interesada: dirigir la voluntad de la población. Hay ideas y lugares que quedan fuera de su ámbito, simplemente porque no interesan, porque no se pueden materializar en votos ni en suma de voluntades.
La...s ideas que aquí represento puede que parezcan tener un signo político, pero al no tener el menor interés político ni social, no les sirven a nadie que busque un provecho, por tanto son ideas que sólo sirven al conocimiento y no reivindican ningún tipo de acción ni de orientación de ningún tipo.
Yo he creído ver un signo político en lo que escribo (he llamado a todas las puertas para intentar comunicar) pero esas opciones de comunicación politizada me han respondido igual que editoriales y galerías: con el silencio. Supongo que ningún sector encuentra la manera de sacar beneficio a mis ideas y obras.
Claro que en mis textos y obras hay ideas políticas, existenciales, humanistas y de todo tipo, pues el Arte es una metáfora de la vida, pero los lugares desde donde esas ideas pueden ser escuchadas están ocupados por las voces autorizadas por los propietarios de los medios (y no admiten crítica) porque esto les proporciona el adecuado disfraz de salvadores perpetuos de un mundo que (convenientemente para ellos) no tiene salvación.
Los conceptos que sí se nos permite utilizar son los virus, la basura, lo friki, la locura (por supuesto), el error, la imperfección, todo lo que a los medios no les interesa para vender sus brillantes productos de temporada. De entre todo los desechos hay uno que a mí me resulta especialmente interesante: El YO, lo que suelen llamar despectivamente "ego" (y prácticamente está prohibido su uso en la comunicación, como sucede con todos esos conceptos desechados), esas curiosas cualidades que he observado en el concepto "yo" las describo en el libro "Conversaciones sobre autenticidad y descontextualización en la obra artística moderna". El resto de términos perfectos ni los nombro porque ese honor sólo está reservado al comité de doctores de la perfección de la nómina de asalariados de los medios de masas.
Este es un país de loterías, o aspiras a convertirte en un funcionario vendedor de lotería (funcionario artístico, profesor o agente cultural) o eres un comprador de lotería que sueña con el gordo (artista). Somos un país de adoradores de la Fortuna más que de pensadores obsesionados por encontrar mensajes ocultos en nada. Cuando vemos un cuadro admiramos más el nombre del afortunado ganador de la lotería del Arte, que ya no tendrá qué trabajar más para ganarse la vida, que cualquier mensaje que se trate de trasmitir. El currículo del artista es una ristra de premios y pedreas que garantizan el éxito de la inversión de los posibles compradores y mecenas del Arte. Yo también juego a la lotería, pero como no me toca tengo que retirarme a mi rincón solitario donde pienso para mi mismo nuevos discursos con los que seguir jugando a la lotería.
Quienes habéis participado en estos certámenes tenéis muy claro para qué utilizáis el Arte, muchos y diversos son los propósitos de vuestras obras, pero al final siempre hay que pasar por caja y convertir en pasta nuestros sueños, nuestros ideales políticos o existenciales, nuestra mirada artística (a veces perdida en la luna), sino interesa al que pega los códigos de barra y el precio en nuestras obras entonces debemos volver a ese rincón de los discursos solitarios (de los locos, como quieras llamarlo, esos calificativos sí se nos permite usarlos), discursos para uno mismo, hasta que aprendamos a aplaudir a los afortunados ganadores, les riamos las gracias y, por supuesto, juguemos a ver si nos toca.
Este certamen es un limbo de la comunicación, en el que todos los mensajes son posibles, pero nos está negado comunicarlos, a menos que algún empresario (=medio) encuentre algún interés en ellos, es decir, que nos toque la lotería del Arte.
Muchas son las cosas e ideas que nos interesan a los/as artistas, pero sólo hay dos cosas que interesan a la comunicación: la pela y, sobretodo, el poder.



7-1-2020, 11:30 h. - ID. 106
JOSÉ LUIS
Thermomilitary, 2019. Fotografía con cámara thermica. 120 x 90 cm.


8-1-2020, 20:27 h. - ID. 107
k-ant NOARTISTA
Muchas gracias José Luis por participar.
"Ideas, medicamentos y otros venenos":
Estos certámenes son un medio para expresar nuestras ideas utilizando el Arte como recurso. Si el Arte es una metáfora de las cosas de la vida podemos utilizarlo para hablar de esas cosas sin necesidad de nombrarlas, quizá así resulta más fácil hablar de esas cosas pues nadie se siente aludido a menos que resuelvas el enigma de la me...táfora, en cuyo caso es problema de cada persona sentirse aludido o no. Con este proceso desafectamos la idea de su realidad (la descontextualizamos) hecho que suele molestar a quienes sienten cierto compromiso con las ideas, pues esa descontextualización distorsiona en cierta manera la auténtica relación de la idea representada con la realidad y la convierte en algo más estético.
Eso hace el Arte, eso quiero hacer yo en estos certámenes. Parece algo cruel extraer la auténtica esencia de una cosa y convertirla en algo meramente decorativo, pero esto nos permite acercarnos a ideas, ideas algunas a las que en toda su crudeza nunca nos acercaríamos por resultarnos menos afines, pero que con esta descontextualización (la metáfora del Arte) se nos muestran más aceptables.
Una vez escuché a una filósofa que dijo que la razón es una enfermedad para el ser humano. Al principio me sentí molesto por esta afirmación, porque pensaba en todas esas ideas elevadas que mueven al ser humano, pero con el paso del tiempo he comprendido que eso puede ser cierto. ¿Acaso no lucharíamos por esas ideas elevadas?, ¿acaso no pensamos que nuestras ideas son la salvación del mundo y las del vecino son un veneno?.
Volvamos a la metáfora del Arte para explicar esto tan extraño y difícil de aceptar que digo (y que decía también aquella filósofa) sobre las ideas.
Todos/as los artistas que participamos en estos certámenes de Arte por Habichuelas tenemos nuestras propias ideas, quizá todas elevadas, de algún modo buscamos explicar el mundo que nos rodea (quizá salvarlo también, a nuestra manera, ¿por qué no?), pero esas ideas propias, elevadas, perfectas quizá a nuestros ojos, deben ser comunicadas, sino estaríamos en el caso del artista ocupado en un discurso solitario (la locura quizá) y estéril en su faceta comunicadora. Para que comuniquemos necesitamos un medio y ahí es cuando las ideas dejan de pertenecernos y abandonan la perfección que poseían en nuestra mente, entonces alguien debe encontrar un interés en esas ideas, ese interés puede ser propagar un mensaje político, entonces nuestra idea se convierte en un panfleto político con el propósito de mover la intención de voto de la masa, cuanta más gente mejor, puede también ser un mensaje ideológico de otro tipo con el propósito de convencer al público de algo, a cambio las personas convencidas de la conveniencia de estas ideas reciben la promesa de una mejora para ellas de algún tipo. Esto que parece muy abstracto es, por ejemplo, lo que implícitamente nos promete el Arte, que cualquiera puede llegar a convertirse en artista y vivir de ello, ese es el motor del Arte actual, una inmensa masa de artistas convertidos tanto en entregado público como en eternos becarios que mantienen vivo, con su ilusión, el mercado el Arte. Las ideas también pueden convertirse en beneficio económico a través de la publicidad, en ese sentido la publicidad está siempre atenta a las inclinaciones de los intereses de la población por determinadas ideas de moda para convertirlas en reclamo publicitario de cualquier marca. Algo parecido hacen los medios, actuando como marca publicitaria, simple buscan temas de moda en los que volcar sus contenidos prefabricados a la medida de esa demanda de la población.
Por tanto las ideas, en su materialización formal, en su comunicación, satisfacen determinados intereses, tanto de los medios como del público que las recibe, pues esas ideas transmiten promesas, que en la mayoría de las ocasiones son ficticias, depende de la intensidad del medio (su credibilidad) esas promesas son más o menos creíbles, por tanto las ideas que comunica aparecerán ante nosotros/as como ciertas, así como la mejora que prometen para nuestra vida resultará también creíble.
Entonces las comunicación es fundamentalmente un acto interesado, en la que el público además requiere sean satisfechas sus expectativas de ilusión y esperanza, caso de la promesa de convertirnos en artistas por parte del Arte, por ejemplo. Pero la vida está repleta de estas ideas sostenidas mediante promesas que deben ser alimentadas por el medio para mantener vivo el interés del público.
Es decir, todas las ideas, aun perfectas en su concepción (nuestra mente), en su materialización son interesadas y por ello ya no son las ideas que nosotros pensamos, sino nuestros propios intereses satisfechos son los que avivan a las imágenes ficticias creadas para nosotros según los intereses de los medios.
Por eso no utilizo términos sublimes, ni representas conceptos elevados, pues todos ellos han sido usurpados interesadamente por los medios con nuestra participación interesada, a cambio de la esperanza ser nosotros/as también partícipes en ese ideal de perfección, esperanza que nunca se verá cumplida a menos que los medios encuentren algún interés en que tú o yo participemos en su cuota del pastel de la comunicación (y de la perfección interesada).
La razón es un acto de poder, quien tiene el poder gana la razón que le permite definir el concepto que le interesa según sus propios intereses.
Si tratas ideas simplemente para alcanzar su conocimiento, lo que intento aquí, ningún medio encontrará interés en ellas, lo que equivale a una comunicación imposible, pero a cambio podemos materializar cualquier idea no interesada, para eso no necesitamos tener la razón en nada, ni ser perfectos a ojos de quien considere que sólo la gente perfecta puede hablar de conceptos perfectos, sino simplemente observar y tratar de comprender la auténtica naturaleza de las ideas.
Quizá podríamos comparar a las ideas con medicamentos, los cuales contienen también veneno que en la dosis correcta cura y mal utilizados provocan la muerte u otras enfermedades. Deberíamos administrar las ideas conociendo las consecuencias de aceptarlas (posibles efectos adversos), cuáles son los intereses que las han creado (¿quién se beneficia?) y el grado de ilusiones que nos prometen (¿para qué sirven?, ¿sirven realmente?).
No todo el mundo tolera por igual la misma idea, pero aún sabiendo esto nos son administradas por los medios de forma masiva porque interesa que cada sociedad enferme entera de lo mismo, aquello que interesa a los que dirigen los medios de cada sociedad, estamos obligados a aceptar sus ideas sin conocer sus efectos secundarios, si hay algo cierto en lo que prometen y hasta los intereses auténticos de quienes nos las administran nos son ocultados.
¿Acaso espera alguno de esos creadores de ideas que a partir de las suyas nosotros/as creemos las nuestras propias?, o que las cuestionemos, no ¿verdad?, lo que se espera de nosotros/as es que las aceptemos tal cual nos las ofrecen y, si es posible, las aplaudamos, pues se trata de ideas monolíticas, acabadas y perfectas a los ojos de quienes nos las administran al peso y sin receta médica.



9-1-2020, 20:9 h. - ID. 108
Alicia Marín Benedicto
He aquí una movilgrafía de mi pie pisando la facultad donde estudié, ha pasado tiempo, y pienso sobre mi mirada hacia esa especie de grupo artístico donde no estuve, mi pie emergiendo hacia ese vacío constante que nunca llena, pero al mismo tiempo tiene distinta forma según como mires.

Miradas que crean pensamiento.
Pensamientos que crean y parpadeas.




10-1-2020, 10:32 h. - ID. 109
k-ant NOARTISTA
Muchas gracias por participar Alicia.
"Nuevos medios y redes sociales, puede que la próxima gran revolución artística":
Hoy día cualquiera que desee artista puede serlo, podemos crear nuestros propios contenidos y comunicarlos, no es un sueño, y en el futuro todos/as tendremos que convertirnos en artistas pues no existirá ninguna otra actividad a la que dedicarse (puede que tampoco la de artista esté disponible)....
Si la revolución industrial de comienzos del siglo XIX vino acompañada del uso de la fotografía recién popularizada entre la burguesía de la época, porque abarataba los retratos, la nueva revolución tecnológica de la robótica y la inteligencia artificial nos abren la puerta de una nueva era en la que el conocimiento ya no es un signo de distinción, pues la tecnología nos lo sirve con un clic.
El impacto de la fotografía en el Arte fue brutal, tuvo que reinventarse a sí mismo y crear el Arte por el Arte, una nueva vía en la que el discurso propio de las nuevas técnicas pictóricas y narrativas que se experimentaban justificaban la existencia del propio Arte. A partir de la fotografía la representación de la realidad ya no podía seguir siendo su sustento, era necesaria esa reinvención de sí misma, lo que nos ha conducido a la época actual en la que todo parece tener cabida en el Arte, incluso lo experimental y diferente, expectación necesaria ante lo novedoso que explica la propia supervivencia del Arte moderno.
Opino que no cabe esperar ninguna novedad en los contenidos, tanto en Arte como en literatura (las Artes en general), sino que la verdadera revolución se producirá en los medios de comunicación.
Los medios actuales, internet y las redes sociales, nos permiten una distribución de nuestras obras más personalizada y menos masiva. Los medios masivos quizá tengan los días contados para los contenidos artísticos, puede que sólo se utilicen para transmitir información institucional, la que estamos obligados a recibir queramos o no, pero el resto de contenidos, que sí podemos seleccionar, serán accesibles a través de estos nuevos medios persona a persona. Cualquiera podrá ser artista sólo con desearlo, y la otra parte del mecanismo del Arte, la comunicación, nos la proporcionan estas nuevas redes sociales. El reto para el público consistirá en discriminar y seleccionar de entre el inmenso volumen de información (humano y artificial) el que realmente es apropiado para cada cual, ese será cometido de la inteligencia artificial, pues prácticamente todos/as los seres humanos seremos artistas creadores de contenidos propios, y además en la transición entre el modelo masivo de comunicación y el nuevo modelo persona a persona estaremos obligados/as a competir en calidad de contenidos (calidad entendida en relación a las ventas) con las casi infinitas creaciones de la inteligencia artificial.
¿Por qué va a suceder esto? Porque a pesar de que las líneas generales del nuevo modelo de comunicación están creadas, aún seguimos regidos por el modelo económico antiguo basado en el interés comercial, por tanto vale más lo que interesa a más gente dispuesta a pagar por esos contenidos, no lo que interesa realmente a unas pocas personas. La inteligencia artificial puede fabricar automáticamente contenidos que satisfagan este mercado comercial mejor que cualquier ser humano, esto ya lo hace la publicidad, se cogen las estadísticas de mercado y los índices de preferencias de los consumidores y con esos valores se fabrica un producto y una campaña dirigida a satisfacer esa demanda detectada. Ni siquiera se trata de fabricar algo que te guste realmente, sino de que lo compres porque está de moda y luego lo tires para comprarte otro más moderno.
La auténtica comunicación se producirá cuando cualquier artista creador/a pueda alcanzar a todo el público realmente interesado en su creación, mientras tanto seguiremos viviendo en la ilusión de la comunicación con unos medios de masas cuyo objetivo es satisfacer o crear mercados, y si es posible con infinitas secuelas rentables.



20-1-2020, 18:53 h. - ID. 114
k-ant NOARTISTA
El vacío que nunca se llena, la nada con diferentes formas, un Arte que se llena de miles formas para representar miles de discursos inventados o no, la descontextualización de los objetos de su uso original, ¿para qué sirven ahora?, son obras artísticas nos dice un agente cultural, ya no tienen un significado concreto, te lo puedes inventar o usar alguno que hayas encontrado por ahí, ¿qué importa?, a nadie le importa ...excepto a ti que eres también artista, te devanas los sesos pensando qué debe tener tu obra para estar ahí, ¿por qué esa obra y no la mía?, vuelves a casa pensando, ya lo tienes, es el discurso que estabas buscando, pero no funciona, te quedas fuera otra vez. De nuevo vuelve a ti ese vacío que nunca se llena, la nada con diferentes formas, ese Arte lleno de miles formas que representan miles de discursos ciertos o inventados, parecen llenarlo todo, las calles, los libros, las paredes, los monitores, todo parece estar dicho, pero el vacío aún sigue ahí, con diferentes formas, no las reconoces porque en esas formas que lo llenan todo no te encuentras a ti.


11-1-2020, 3:47 h. - ID. 110
EVA MARÍA RIVAS NÚÑEZ
Lo importante es participar


16-1-2020, 16:5 h. - ID. 112
Viriato Mojarrango Oviedo.
Tema: Amarás.
Lienzo: 22,5 cm x 30 cm.
Materiales: Pintura acrílica, lienzo sintético y pincel.
Autor: Viriato Mojarrango Oviedo. 43 años.
Presentación:
Expresión alegre y transformadora. Reflexión en lenguaje interno de la realidad que hace bien.
Proponiendo una mirada a lo esencial.
Conciencia y actitud activa hacia el mundo como un lugar valioso donde vivir.
Pregunta:
?Puede ser este cuadro... una reflexión ética sana con la necesidad de cierto desarrollo transgresor, de cierta transformación social?
Mi respuesta: Amarás.



19-1-2020, 16:23 h. - ID. 113
k-ant NOARTISTA
Muchas gracias por participar Viriato y aportar tu visión del Arte.
Juan Diego Botto dijo esta frase:
“La cultura es una forma de aprendiza­je social necesario; sino fuera útil habría desaparecido”.
Nada más lejos de mi intención que hacer algo que vaya en contra de esta cultura nuestra, por supuesto necesaria para establecer bases comunes desde las que la comunicación sea posible.
Dicho esto, y que ...quede bien claro que no reivindico nada ni reclamo ningún tipo de cambio social, sucede que para mí la comunicación es inviable desde mis contenidos.
Mis ideas son críticas, pues son fruto de mis observaciones propias de una realidad que nos ofrece una particular versión de todos los conceptos de forma interesada.
Si tu visión particular del mundo difiere de esta cultura social aprendida por todos/as nosotros/as tienes un problema, ese problema la sociedad puede llamarlo “locura”, pues cuando vemos algo que los demás no son capaces de ver la sociedad nos dice que estamos ante un claro caso de locura. No hace falta que te recuerde que muchas de las cosas en las que mucha gente cree ciegamente y ama profundamente están basadas en cosas que vieron personas en el pasado, y que, en su época, el resto de congéneres no creía, ellos creyeron ver cosas por las que pagaron con su vida (acuérdate de Sócrates y otros). Con el tiempo se han aceptado y se han integrado en nuestra cultura y nuestro aprendizaje social, pero para mucha gente no dejan de ser cosas indemostrables empíricamente, pues vivimos en una sociedad fundamentalmente científica en la que las religiones que creen en la intencionalidad de la creación del universo han sido desterradas y sustituídas por un nihilismo científico por el que nada tiene un propósito sino que es todo fruto de una serie de causas naturales que deben ser descubiertas y explicadas experimentalmente. Es decir, estamos aquí por nada y la nada es el propósito de nuestra vida. Ese es el fundamento de la creencia científica de nuestra sociedad actual, que convive secretamente (porque son incompatibles) con las creencias religiosas o espirituales de cada cual que promulgan una intencionalidad en la creación de nuestro universo de diferentes formas.
Todo esto te lo digo para explicarte que en cada sociedad, del presente y del pasado, lo evidente y real convive en igualdad de condiciones con lo indemostrable, que ha sido aceptado como cierto también. En su época Sócrates fue acusado y condenado a muerte por enseñar cosas que no se correspondían con los cultos oficiales de los dioses de la época, pero con el paso del tiempo el platonismo y el mito de la caverna han resultado muy propicios y conformes con las creencias religiosas actuales de nuestra sociedad. No te explico esto para compararme con Sócrates ni mucho menos, sino para demostrar que las “locuras” perseguidas y condenadas en unas épocas resultan aceptadas como reales en otras. En unas y otras épocas quienes deciden lo que es correcto (lo sano) son quienes ostentan el poder.
Esto nos interesa a los artistas para tener claro que desviarse de la vereda de lo que se considera apropiado y comúnmente aceptado socialmente te conduce irremediablemente por el otro camino de lo insospechado, lo que socialmente se considera “locura” porque no atiende a propósitos ni a intereses reconocibles socialmente.
Lo que socialmente está aceptado son los concursos, ese es el único medio que conozco para entrar en el mundo del Arte, eso y el dedo de los galeristas. Nadie te va a reprochar que te presentes a cientos, o miles de concursos intentando que en alguno se reconozca lo que tratas de decir con tu obra, o encuentren algún valor a lo que haces, eso es lo que socialmente está aceptado como camino único para convertirte en artista. Pero entonces ¿qué pasa con los millones de personas que quieren ser artistas o decir algo con su obra?, la repuesta está clara: sino interesa al mundo del Arte no se les considera artistas. El mundo del Arte debe reconocer algún interés en esas obras, normalmente el comercial. No hay más que rascar.
El problema lo tienen quienes quieren decir algo, quienes pensamos que tenemos algo diferente que aportar, o lo que tratamos de decir todavía está por decir, y nos encontramos con todas las puertas de la comunicación artística cerrada (galerías y editoriales) tenemos que buscarnos las mañas para que nuestras obras sean vistas y nuestros textos leídos, o nos convertimos en grafiteros o buscamos alguna alternativa estrambótica como estos certámenes en los que parece que un loco solitario escribe sus ideas en foros que nadie lee. No tengo más alternativa que hacer esto tal y como lo estoy haciendo, los libros que escribo a partir de vuestras observaciones sobre Arte tratan de temas muy concretos, yo no decido totalmente los temas que van surgiendo, sino que sois vosotros/as que con vuestras intervenciones conducís los temas que yo desarrollo desde mi punto de vista.
Para mí está claro, con las intervenciones que hemos tenido hasta ahora en este certamen, que el tema principal al que nos estamos refiriendo, y que probablemente sea el tema del posible libro que extraiga de aquí, es la locura.
La locura es un tema tabú en nuestra sociedad, pero nos referimos a ella con extraordinaria facilidad para calificar todo aquello que simplemente no nos gusta. Para mí sería mucho más fácil escribir mis ideas en un libro (las que a mí me apetezca) y dejar que una editorial se haga cargo de su venta y distribución, pero ese sueño sólo lo pueden cumplir los elegidos por el dedo mágico de las editoriales y galerías cuyos motivos para tomar esa decisión los describo en mi libro “ERROR DE SISTEMA (Manual de NOARTISTA)”, eso es lo que yo he visto que sucede a mi alrededor, te lo puedes creer o no, o creer lo que quieras, pero eso no quita que yo vea esto así y lo describa tal y como yo lo veo.
Que mi mirada le parezca a alguien insana, una locura, o como se quiera llamar sólo depende del criterio personal de cada cual, depende de su percepción de la realidad, que como he explicado antes está formada por algunas cosas racionales y otras muchas irracionales, pero aceptadas socialmente.
La vereda de lo que se considera sano en nuestra sociedad es muy estrecha, de hecho creo que simplemente no existe, porque en cualquier momento, aunque creas caminar por ella, quien decide con su dedo lo que está bien y está mal te puede señalar si perjudicas sus intereses y entonces colocar toda tu obra en la parte insana de la comunicación.
Yo no tengo alternativa para comunicar, si alguien cree que estoy loco por expresar mis ideas aún sabiendo que muy probablemente nadie las vaya a leer (o debatir) puede pensarlo. Aún así yo seguiré pensando que cualquiera de mis ideas locas tiene más sentido que una obra reconocida artísticamente puesta en ese pedestal con el dedo autoritario de alguna institución o curador. Eso nos pasa a todos/as los/as artistas, es lo que denomino autenticidad en la obra artística, que percibimos nítidamente en nuestra propia obra y que sólo somos capaces de apreciar en las obras ajenas por mediación de la autoridad. La autenticidad es un concepto que desarrollo en el libro “Conversaciones sobre autenticidad y descontextualización en la obra artística moderna”.